Review: Logan

Calificación de la película:
8.7 out of 10 stars

Para los que seguimos el mundo de los cómic, fue una gran noticia cuando se dio luz verde a X-men (Bryan Singer, 2000), que, gracias a la serie animada había visto aumentada y renovada su popularidad desde que los cómics tuvieran un cierto bajón con uno que otro gran episodio en la década de los 80. Ahora, esa noticia tenía ciertos temores porque el cine se había alejado de los cómics después de los desastres de las dos últimas partes de Batman a cargo de Joel Schumacher. La película llegó y por el bien de los fanáticos nos encontramos con una película muy bien hecha, buenos efectos especiales y, mejor aún, nos regaló a quien fuera uno de los héroes más queridos por la cinematografía, el Wolverine de Hugh Jackman, actor poco conocido para el público en general pero que se vio catapultado a la fama gracias a que supo nutrir de personalidad propia a uno de los mejores personajes de la saga comiquera, tenía ciertos matices al Wolverine original –asumiendo ‘el realismo’ que significaba el traspaso del cómic a la pantalla-, pero gustó y fascinó, y queda demostrado en sus más de 9 apariciones como Logan, siendo en casi todas uno de los protagonistas de la historia.

Ahora llegó el momento del adiós, Jackman hizo pública sus declaraciones de abandonar el personaje (a lo que se sumó Patrick Stewart con su personaje del Profesor Charles Xavier, que también aparece en Logan), lo cual le imprime un aire distinto a este film que es por lejos, la mejor película dedicada exclusivamente al personaje de Wolverine, y fácilmente se instala entre las mejores de la saga mutante.

X-Western

Si algo debe agradecer Logan (James Magnold, 2017) a Deadpool (Tim Miller, 2016), es la oportunidad de demostrar que una película de superhéroes podía ser calificada para adultos y aún así ser éxito de cartelera, lo cual le permite a James Magnold una liberación para mostrarnos la mejor versión de Logan, la verdadera, la que todos esperamos, la del hombre-bestia dispuesto a darlo todo en combate, luchando a morir sin esperar sobrevivientes.

El film tiene su propio tempo y se convierte en una Road Movie dispuesta a recordarnos lo mejor del cine western; el héroe en busca del ocaso, la redención del outsider encontrando la paz en el momento menos esperado, pero dejando una marca en la mente y el corazón de todos quienes se han cruzado en su camino; y ahí están las imágenes de “Shane” (1953) film de western crepuscular que se mezcla de forma directa y emocionante con el film en cuestión. Además, da gusto que, ya sea a nivel de guion o visual, te dejen pequeñas píldoras de los otros films, algo que siempre es de agradecer para aquellos que hemos crecido viendo estas películas.

El adiós

He evitado hacer cualquier mención directa a la trama porque sería revelar aspectos importantes de la misma, por lo demás los tráiler entregan una información parcelada que permite disfrutar de la película de prinicpio a fin como en las épocas de antaño, donde no sabías mucho del film y las sorpresas que este te podía deparar se disfrutaban de mejor manera; pues bien, es momento de sentarse y disfrutar porque las sorpresas hay por montones, a pesar de que el director decide no tener concesiones hacia el espectador y se agradece, no están los tiempos para tanto adorno, un final seco y directo dejando las emociones de lado, porque el personaje lo pedía a gritos y se habían olvidado un poco de la bestia de Wolverine.

Fallas, claro que las tiene, no es una película perfecta y tampoco lo quiere ser, quizá la única mención se podría hacer a que por momentos se siente un poco el paso del tiempo y desearías que las cosas pasaran a otro ritmo, pero es porque la película te acostumbra a un tempo de espera pero de avance y por eso no miras el reloj ni tienes ganas de marcharte, solo quieres ver ese final, el que corresponde, y decir adiós como se merece.

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