Review: El cuento de las comadrejas

Calificación de la película:
7.8 out of 10 stars

Si son aficionados a las películas antiguas, este remake de la película Los muchachos de antes no usaban arsénico definitivamente les será interesante. En aquel filme de 1976, dirigido por José Martínez Suárez (hermano de Mirtha Legrand), una ex diva del cine pretende deshacerse de su marido, su administrador y su médico.

En esta adaptación, el director argentino Juan José Campanella (El Secreto de sus Ojos, 2009) vuelve a las pistas y nos invita a visitar a un grupo de viejos amigos (literalmente) en una casa de campo, digna de una película de terror o de un decorado del extravagante Hollywood de los años 30’s. Todo muy sobrecargado, lo que sin embargo refleja las vidas de ostento y glamour vivido por sus protagonistas.

La película es rápida y divertida, desde el primer minuto podemos ver las distintas personalidades que nos muestra este pequeño elenco, donde Graciela Borges -en el papel de Mara Ordaz- está a la cabeza de este cuarteto de exitosos del cine de antaño; Oscar Martínez (Norberto Imbert, viejo director de cine pre dictadura Argentina), Luis Brandoni (Pedro De Córdova, esposo, también actor pero que nunca llegó a brillar como Mara) y Marcos Mundstock (Martín Saravia, escritor cinematográfico frustrado que nos guía durante toda la película), quienes disfrutan sus tranquilas vidas lejos de la ciudad, rememorando buenos tiempos, hasta la llegada de un par de visitantes inesperados: Clara Lago (Bárbara Otamendi, joven escribana que sospechara de todo y todos) y Nicolás Francella (Francisco Gourmand, galán de 4° según Mara), quienes los llevan a una cadena de eventos que traerán a un final inesperado.

“…Son desubicados,

Son desagradables,

Son jóvenes…”

No vamos a ser redundantes comentando que el elenco es extraordinario, pero esta es una película sencilla y a la vez fuerte, que nos hace viajar en el tiempo a través de unas impecables tomas y fotografía, con música que nos hace saltar de los años 50’s a los 20’s y también con recursos audiovisuales bastante cliché (donde incluso los personajes bromean con eso).  El resultado final nos presenta un filme dinámico, que nos saca carcajadas y nos hace amar las cualidades de estos personajes, con humor negro en cada frase.

Lo que sí podemos contarles y recomendar es que esta película hay que verla con altura de miras, la historia y los diálogos nos pasean entre la comedia, la intriga y el drama, sin olvidar las escenas memorables de amor que conmueven hasta las lágrimas. Claro, puede que estemos exagerando, pero la recomendación va muy en serio. Y si son admiradores de Campanella definitivamente la disfrutarán de principio a fin.

“…Es hermosa,

Es mala,

Es soberbia…”

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